Placeholder. Cuando pegues la bio real, ~200 caracteres funciona mejor visualmente — un párrafo crujiente sobre por qué construye Licitar y qué trae a la mesa.
Democratizamos
las licitaciones.
Acercamos oportunidades a quienes no están participando, reduciendo la complejidad del proceso para que vender al estado deje de ser un club cerrado.
Cuatro creencias
que guían el producto.
El estado argentino compra mal porque es opaco.
Cada día se publican cientos de licitaciones repartidas en 23 provincias, dos mil municipios y un puñado de portales nacionales que no se hablan entre sí. La información existe pero no fluye. Las pymes pierden licitaciones que podrían ganar simplemente porque nunca se enteraron a tiempo.
La tecnología puede achicar esa brecha.
Una IA que lee pliegos en minutos, un score que prioriza por afinidad real, un calendario que avisa antes de los cierres. No es magia: es ingestar todo lo público, indexarlo bien, y devolverlo a los proveedores en un formato que les sirva.
Trazabilidad como feature, no como aspiración.
Anclamos cada modificación de pliego, cada submission, cada decisión de adjudicación contra la blockchain. No para reemplazar al estado — para que cuando aparezca una irregularidad, exista un registro inmutable que lo demuestre.
Argentina-first. LATAM-next.
Empezamos por la jurisdicción más fragmentada y más opaca de la región. Cuando funcione acá, escala a cualquier país. La arquitectura es multi-país desde día uno: el código argentino vive aislado en su propio módulo, no en el core.
Las personas
detrás del producto.
Un equipo chico, multidisciplinario, con experiencia en producto, infra crítica y compras públicas argentinas.